Incluso me ha dado la sensación de que los noruegos no le dan tanta importancia al dinero como nosotros. Simplemente, tienen dinero y lo gastan en todo aquello que quieren. Y ese sistema se asienta en un pilar básico: cuantos más individuos consuman, más dinero se recauda con impuestos y, por tanto, más dinero revierte al gasto público. Y, además, todo el mundo tiene derecho a consumir.
- Comer o cenar en un restaurante, resulta casi prohibitivo. Siempre dependerá del enfoque gastronómico, por supuesto. Pero lo cierto es que hay que desembolsar una cantidad considerable sólo porque hay que mantener los salarios de los trabajadores, que suelen ser abultados y, además, cubren diferentes turnos con un número de personas que aquí se cubren con estrés y prisas.
- El transporte es caro. No sabría comparar, aunque si hay diferentes ofertas y packs para turistas, seguro que para los ciudadanos debe haber distintas opciones. El autobús que acerca a la ciudad desde el aeropuerto costó 60€ para dos personas ida y vuelta. Un dineral, sin duda.
- La ropa está al mismo nivel económico o incluso más barato que en España. Sí que hay marcas o firmas que se pagan, pero la ropa sencilla tiene precios similares o inferiores a nuestras principales cadenas. Es evidente que, con sus salarios, pueden renovar su vestuario de forma constante. Cuesta más dos cervezas que unos pantalones.
- En
música, puedo decir que los precios son prácticamente iguales, aunque un poco
por encima. Si un disco que acaba de salir al mercado, aquí te sale por un
precio aproximado de 18€, allí sale por unas 140Krn, más o menos. Esto son 20€
al cambio. Las ofertas rondaban los 59Krn, creo recordar. Esto sería alrededor de
8€.
El caso es que, ir a comprar música, no merece la pena, excepto si tienes la intención de comprar algo muy concreto.
Las películas, tienen precios similares a los discos.
- Me interesé por el precio de los tatuajes, ya que me resulta mucho más bonito llevarme un recuerdo en la piel a gastarme ingentes cantidades de dinero en algo que en realidad carece de interés. De modo que pregunté en un estudio una idea muy sencilla. 1000Krn la hora de trabajo. Lo que viene a ser 140€, más o menos. Un precio alto. Al final no accedí, porque no supe calcular el tiempo que tardaría en realizar mi idea y el precio resultaba alto para mi poder adquisitivo.


























